Código Ético para el Desarrollo de la Economía Inclusiva


Este Código Ético establece la visión colectiva que lanzó públicamente el Instituto para la Economía Inclusiva sobre los valores éticos y morales del mismo para que puedan ser aplicados por el sector privado. 


Estos Principios reflejan los valores y el enfoque que deberán tener los negocios e inversiones que quieran extender las oportunidades y beneficios de este sistema económico a todas las personas, y construir así un futuro más justo y sostenible.


El desarrollo económico ha proporcionado riqueza y prosperidad a miles de millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, reconocemos que el sistema económico como tal debe evolucionar para promover un sistema más sostenible, confiable, equitativo e inclusivo que funcione para todos. Esto es especialmente importante en estos días de avances tecnológicos sin precedentes, alteraciones climáticas, crisis de salud pública y malestar social. El Instituto para la Economía Inclusiva reconoce las acciones realizadas por sus miembros y por quienes trabajan con ellos para lograr construir una sociedad mejor, más justa, sostenible e inclusiva.


El Instituto está comprometido con la acción. Busca un cambio real y duradero para bien. Cada empresa de apoyo adoptará su propio enfoque adaptado a sus recursos y medios para implementar según su necesidad este Código Ético, y cada una se compromete a promover en su entorno economías sostenibles, inclusivas, fuertes y confiables. Cada uno de nosotros, trabajando juntos y con otros, encontrará los mejores enfoques para que instituciones, industrias y gobiernos puedan fomentar la inclusión; definiremos e implementaremos acciones y enfoques individuales, siguiendo los valores del Código Ético para la Economía Inclusiva. 


VISIÓN

Consideramos que la economía inclusiva se trata fundamentalmente de crear valor a medio y largo plazo para todas las partes interesadas (empresas, inversores, empleados, clientes, gobiernos, comunidades y el planeta) guiado por un enfoque que proporciona:


  • Igualdad de oportunidades para que todas las personas que busquen prosperidad y calidad de vida la encuentren, independientemente de criterios como el origen socioeconómico, el género, la etnia, la religión o la edad;
  • Resultados similares para quienes tienen las mismas oportunidades y las aprovechan de la misma manera;
  • Justicia entre generaciones para que evitar que una generación obtenga beneficios a corto plazo incurriendo en costos soportados a largo plazo, a costa de las generaciones futuras que solo recibirían los costes y no el beneficio;
  • Equidad con aquellos en la sociedad cuyas circunstancias les impiden participar plenamente en la economía.

 

El Instituto reconoce que diferentes sectores y territorios darán diferente peso a estos cuatro elementos de la economía inclusiva.


Creemos que estos son vitales, porque cada vez hay más pruebas de que la igualdad de oportunidades es buena para el crecimiento económico, de que sentir esa inclusión y justicia contribuye mucho a la felicidad y el bienestar.


Los valores del Código Ético para la Economía Inclusiva apelan a un sentido fundamental de justicia.


VALORES

Para que más personas se beneficien de la economía inclusiva, los miembros del Instituto se esforzarán por contribuir a un sistema:


  • QUE SEA DE CONFIANZA para las personas para satisfacer sus necesidades. Esta credibilidad es establecida por las partes interesadas en el sistema que actúan de manera responsable, transparente e íntegra, y en caso de conflicto con los valores fundamentales, adoptan una respuesta rápida y equitativa.
  • QUE SEA JUSTO y promueva la diversidad y la igualdad de oportunidades para las personas y la igualdad de condiciones para quienes se involucran con estas oportunidades. Esto significa luchar por un resultado similar para insumos similares y desalentar la ventaja injusta o la explotación para beneficio individual.
  • QUE SEA RESPONSABLE, donde las personas, los gobiernos, las comunidades y las empresas reconocen cómo sus acciones se impactan entre sí y se esfuerzan por minimizar el impacto negativo.
  • QUE SEA DINÁMICO y capaz de evolucionar para seguir permitiendo y premiando la innovación, el progreso y la adaptación.
  • QUE SEA SOSTENIBLE, donde los incentivos están alineados entre generaciones y los actores principales adoptan una perspectiva a largo plazo. Esto significa considerar el impacto futuro de las acciones tomadas hoy en un amplio conjunto de partes interesadas y en nuestro planeta.